miércoles, 29 de agosto de 2007

Cultura de trabajo

La siguiente situación me lleva a una de las primeras clases de este año en el profesorado... El profesor de Historia Argentina, nos planteaba a nosotros, sus alumnos, la siguiente cuestión:
qué era lo que diferenciaba a un inmigrante europeo, cuyo destino era la Argentina, de un "villero" del siglo XXI, en el mismo país.

Hecha la pregunta, surgieron respuestas tales como:- y, profesor, el villero no quiere trabajar, es un vago.
Una respuesta que me sorprendió mucho, en lo personal, fue de una mujer mayor, quien alegó lo siguiente: - el inmigrante era más digno. Más digno?, con qué bara mide la dignidad esa sra.?!. Me sorprendió mucho, que gente que decide por motu propio instruirse, en más, decide tomar la docencia como futuro, que ya viene con conocimientos previos, piense de esa manera.

El profesor, esquematizó en el pizarrón el problema, y nos llevó a la conclusión de que la diferencia radicaba ni más ni menos en la cultura de trabajo.

Pues bien, de qué hablaba mi profesor al decirnos esto.Primeramente hay que tener en cuenta el contexto en el que se traduce la misma. En el ejemplo dado por el profesor, lo que él nos explicaba, era que el inmigrante la tenía, era poseedor de la misma, proveniente de su educación, de sus miras a futuro, de las condiciones de progreso del país en aquel entonces, del proyecto nación que por ese entonces planteaba Sarmiento,etc.

Ahora bien, siglo XXI, mundo regido por el capital, el marcado, donde la división del trabajo es cada vez más acentuada, donde los sectores marginados crecen día a día, ¿qué se le puede pedir a alguien, donde nace en un núcleo familiar, desigual, donde sus padres no tuvieron oportunidad alguna de insertarse en el mundo laboral?,¿ qué educación, qué cultura de trabajo puede tener esa persona?...

Resumiendo un poco todo lo anteriormente mencionado:

Nuestras condiciones de paises subdesarrollados y dependientes tuvo una influencia decisiva en el desarrollo cultural del pueblo y en particular de los trabajadores, el atraso educacional y el bajo desarrollo tecnológico, entre otros aspectos, repercutieron en la cultura del trabajo, reduciendo esta a un conjunto de habilidades, muchas veces adquiridas de forma empírica y por ello poco competentes. 1

Para terminar y redondear un poco mi idea, vengo a exponer la misma, con el fin único de querer rescatar lo siguiente: La sociedad en su conjunto se encuentra amenazada por esta crisis, los efectos que tiene en los sectores marginados, llegan, ven la luz, en las capas que se encuentran por encima. No hagamos una guerra de pobres contra pobres, sepamos diferenciar quien es quien en esta lucha. La educación, olvidada de esta última época, tiene un por qué, en uno está el plantearse, cual es el mismo, a mi entender, el fin de la misma no es más ni menos que volver a las masas ignorantes, para poder oprimirlas aún más, para poder lograr lo que están logrando, sentir a el de al lado una amenaza...

Citas:
1.Tomado de Tesis de Maestría "La cultura laboral socialista cubana", FLACSO, Universidad de La Habana, 2003.Ángel B. G. Peralta Arbella.

martes, 28 de agosto de 2007

Así estoy yo... sin mí

Este fragmento no tiene nada que ver con el fin de esta página, simplemente quería compartirlo con ustedes... Prometo no habrá más de los mismos



Me extraño, muchas veces cuando me vuelvo así. Esta cercana tan mia, al igual que la otra, ( la que se va alejando) a esta cercana que detesto, que se odia a si misma no la comprendo.

Vuelvo atrás y la extraño, no sé si aquella era más feliz, pero seguramente era mucho más pura, menos trágica y más racional. Anhelo algún día no muy lejano, reencontrarme con aquella, mi otra perdida, quizás pueda rescatarla aún, aunque todos la den por vencida yo aún no, se que anda por ahí perdida, caminando sin rumbo alguno,esperando encontrarme.

Respiro profundo, con nostalgias de tiempos mejores, el viento frío como de invierno va hacia mis pulmones y vuelve a salir como queriendo despojarse de todos mis errores, de todos aquellos actos ilógicos e irracionales de esta ajena y a la vez tan mia, la cercana, la que todos los días vuelve a encontrarme y se regocija triunfante en mi.La odio, quiero destriparla de mis entrañas, pero siempre sale aireosa y me vence nuevamente.

Es otoño, largos días ya se van acumulando junto a su compañía, hace tiempo que vive en mi y no la comprendo aún, creo que ella tampoco quiere comprenderme a mi, se cega irracionalmente, la gusta verme derrotada.

La trato de acariciar y me rechaza, me acerco dos pasos, ella se aleja dos. No me quiere, vive de mi angustia, de mi dolor, Por las noches es cuando más la encuentro. Me conoce, me conoce demasiado,sabe que duele y no le importa ella sale a escena igual, a demostrar lo que puede hacer o tal vez lo que no. Por las mañanas duerme, cigilosamente, siempre está espectante sabiendo cuando va a dolerme.

La miro por un reflejo de un vidrio mientras camino por Corrientes, se mira, me mira, nos miramos... no le gusta hablar conmigo siempre prefiere actuar, le fascina la idea de verme mendigar. Tiene una mirada tétrica, vacía. A veces pienso que ella también se siente perdida, solitaria, quizás le duela ser así, tan cercana a mi. Puedo imaginar que le gustaría ser y estar en otra, no sentirse incomprendida, quizás ella, al igual que yo busque simplemente ser aceptada, sentirse querida. No se lo pregunto aún tengo miedo, miedo de que salga y redoble con más sed de venganza.

Estos días a su lado son sombríos, no me gusta sentir su compañía, me hace alejarme de mi mundo, de mis cosas, de mis deseos, de mis realidades. Si bien hoy ella también es “ mi realidad ” prefiero considerarla hoy “mi circunstancia”. Tras cada derrota vuelvo a querer encontrar a mi lejana y eso me hace querer vencerla, querer desterrarla de una buena vez por todas de mi ser. Ahí vuelve otra vez, la escucho caminar cigilosamente hacia mi, sabe que lloro, que en este momento duele, me aprieta fuertemente el pecho, no me deja respirar, sabe que pienso una y otra vez lo mismo, sin embargo vuelve nuevamente, cada vez es mas constante y asusta. Asusta la idea de saber que vino para quedarse, que no tiene intención alguna de irse...


Miro atrás, no me encuentro. Miro hacia delante, aún no me hallo. Puede ser que ellas siempre vivan dentro de mi, quizás no, no lo sé y no lo puedo comprender aún todavía. Me gusta la idea de pensar que algún día ambas, la lejana y la cercana, se puedan liar para conjugarse en una sola, mucho más segura que sin olvidarse de lo vivido, tanto de lo bueno como de lo malo, busquen una vía factible que me lleve hacia delante, sin importar los riesgos que lleguen a sucitarse, pero que puedan ayudarme a crecer y a creer en lo que digo, en lo que hago y en lo que callo.

Nacionalismo

Deja de mandar mails de Galeano y escribí algo vos! (palabras de mi hermana refiriéndose a mi persona). Pues bien, aprovechando sus palabras y en vísperas de tener que realizar un discurso político para la clase de Historia Americana, he aquí el dilema que se me presentó ayer de regreso a casa después de trabajar.

Antes de abordar el tren, tomé, cosa que no acostumbro a hacer, porque discierno ideológicamente con el mismo, un diario La razón. Obviamente lo que a primera vista se puede ver es una noticia, en primera plana, relacionada con algún hecho futbolístico ( foto de Messi ocupando prácticamnete mitad de página).

Reojeando el diario ( mientras escuchaba Sabina, ja!) centré mi atención en una noticia referida al ataque de la ETA sucedido días atrás. Luego de acabar con la lectura, me vino en mente el tema del nacionalismo y las discrepancias que lo circundan.

Tomando este echo, por caso, y exceptuando la brecha que existe, deparé que hay muchísima gente , aún, que siente al nacionalismo como cosa propia, exaltar la patria de uno por sobre las demás. Entonces, me pregunté:¿ qué es lo que me hace argentina?,¿qué me diferncia a mi, ciudadana del mundo, con respecto a un boliviano, o bien, a un haitiano?, Obviamente que culturalmente hay diferencias, asi como también las hay en el idioma ( en el caso del segundo), la vestimenta, las costumbres, la religión, etc.

Pero luego me surgió otro interrogante más: y a mi...¿y a mi, qué me identifica con un argentino?, ¿Las cosas qué me separan de aquellos dos?, si,si compartimos cosas en común, ¿pero acaso no comparto cosas tambien con aquellos?...

Pensando y analizando la situación, llegué nuevamente a retomar pensamientos, aún no hilvanados en su totalidad en mi cabeza,. Pensé nuevamente a la patria, a la bandera, al himno,mismo al seleccionado de fútbol, como elementos para movilizar a las masas en pro de un grupo sectario, que busca constantemente los intereses del mercado, del capital, de los hombres del poder. Legitimar ese poderío, através de un conceso social, que englobe a todos y a la vez excluya a la mayoría: la nación.


Las fronteras, echas por hombres, impuestas por hombres, no me hacen más o menos argentina, a mi que quizás tenga mucho mas que ver con un paraguayo obrero de una metalúrgica en Asunción, que con un funcionario de Barrio Norte, pongamos por caso. Si bien no quiero caer en generalidades, recaer en ellas es algo indefectible, propio del ser humano.

Entonces, corroboré, una vez más, porque Marx es Marx, y porque yo soy yo. Tomando su concepto sobre la lucha del poder, volví a dogmatizar su frase la lucha no es entre países , la lucha es entre clase sociales. Con este concepto en mente he decidido compartir con ustedes mi reflexión, queriendo agregar ... cuán argentino puede ser uno siendo tan ajenos al que tenemos al lado?, en este país del salvese quien pueda, del país en el que todos los políticos son iguales, en el que todo zurdito es un piquetero que no quiere trabajar en el país que mira al Norte sin mirarse asi mismo... como diría Sabina, no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió...

Vivimos del recuerdo, del todo tiempo pasado fue mejor. Pero cuál es ese pasado?, no somos una isla en medio de la nada, no vivimos excentos a la sociedad en su conjunto, los problemas de los otros no son problemas ajenos, lo que sucede en cualquier parte del planeta más tarde que temprano nos llegará, por eso... argentiqué?.

Quienes hayan llegado a esta instancia de la lectura, de por más está decirles, que agradezco sinceramente su tiempo... Saludos ... Daniela Sayas.