La siguiente situación me lleva a una de las primeras clases de este año en el profesorado... El profesor de Historia Argentina, nos planteaba a nosotros, sus alumnos, la siguiente cuestión:
qué era lo que diferenciaba a un inmigrante europeo, cuyo destino era la Argentina, de un "villero" del siglo XXI, en el mismo país.
Hecha la pregunta, surgieron respuestas tales como:- y, profesor, el villero no quiere trabajar, es un vago.
Una respuesta que me sorprendió mucho, en lo personal, fue de una mujer mayor, quien alegó lo siguiente: - el inmigrante era más digno. Más digno?, con qué bara mide la dignidad esa sra.?!. Me sorprendió mucho, que gente que decide por motu propio instruirse, en más, decide tomar la docencia como futuro, que ya viene con conocimientos previos, piense de esa manera.
El profesor, esquematizó en el pizarrón el problema, y nos llevó a la conclusión de que la diferencia radicaba ni más ni menos en la cultura de trabajo.
Pues bien, de qué hablaba mi profesor al decirnos esto.Primeramente hay que tener en cuenta el contexto en el que se traduce la misma. En el ejemplo dado por el profesor, lo que él nos explicaba, era que el inmigrante la tenía, era poseedor de la misma, proveniente de su educación, de sus miras a futuro, de las condiciones de progreso del país en aquel entonces, del proyecto nación que por ese entonces planteaba Sarmiento,etc.
Ahora bien, siglo XXI, mundo regido por el capital, el marcado, donde la división del trabajo es cada vez más acentuada, donde los sectores marginados crecen día a día, ¿qué se le puede pedir a alguien, donde nace en un núcleo familiar, desigual, donde sus padres no tuvieron oportunidad alguna de insertarse en el mundo laboral?,¿ qué educación, qué cultura de trabajo puede tener esa persona?...
Resumiendo un poco todo lo anteriormente mencionado:
Nuestras condiciones de paises subdesarrollados y dependientes tuvo una influencia decisiva en el desarrollo cultural del pueblo y en particular de los trabajadores, el atraso educacional y el bajo desarrollo tecnológico, entre otros aspectos, repercutieron en la cultura del trabajo, reduciendo esta a un conjunto de habilidades, muchas veces adquiridas de forma empírica y por ello poco competentes. 1
Para terminar y redondear un poco mi idea, vengo a exponer la misma, con el fin único de querer rescatar lo siguiente: La sociedad en su conjunto se encuentra amenazada por esta crisis, los efectos que tiene en los sectores marginados, llegan, ven la luz, en las capas que se encuentran por encima. No hagamos una guerra de pobres contra pobres, sepamos diferenciar quien es quien en esta lucha. La educación, olvidada de esta última época, tiene un por qué, en uno está el plantearse, cual es el mismo, a mi entender, el fin de la misma no es más ni menos que volver a las masas ignorantes, para poder oprimirlas aún más, para poder lograr lo que están logrando, sentir a el de al lado una amenaza...
Citas:
1.Tomado de Tesis de Maestría "La cultura laboral socialista cubana", FLACSO, Universidad de La Habana, 2003.Ángel B. G. Peralta Arbella.
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1 comentario:
Haré un comentario que de seguro no será de tu agrado.
Considero que está bien hecha la definición de estos "personajes" analizando a cada uno de ellos en su "entorno general", pero no me parece que esté bien compararlos. No encuentro ningún tipo de validez en el punto utilizado para dicha distinción. Apuntas a demostrar que las oportunidades ofrecidas para salir de la situación que atraviesan o atravesaron eran para uno mejores que para el otro, pero insisto en que no es válido; y menos aún bajo el lema "Cultura de trabajo".
Saludos.
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