martes, 4 de septiembre de 2007

El sistema

Regula espejismos y ordena tu necesidad... ni más ni menos que el capital. La ley de consumo, manda ante nosotros, a través de las revistas, de la televisión, de los medios de (in)comunicación . Nos pone ante nuestros ojos lo que excede a nuestras manos.
Siglo XXI, siglo de apariencias, quien más tiene , mejor es, quien no lo tiene, busca la manera de conseguirlo, a cualquier precio...

¿A quién sirve el sistema?, ¿de quiénes son las manos qué manejan nuestros hilos, hechos títeres, qué actuamos en pro de lo qué el sistema manda?. Cuanto más consuma, más libre será.
Lo único que están libre son los precios.En nuestras tierras Adam Smith necesita a Musollini (...) cuanto más libre andan los negocios, más presa está la gente(...)1

Nosotros, números, no tenemos forma más que de brazos, eso es lo que somos para el sistema, brazos, que se transforman, ni más ni menos que en un solo material tangible y concreto:
el capital. Las cosas se transforman en capital no por sus propiedades naturales, sino debido a relaciones determinadas, más precisamente cuando sirven para la explotación de la fuerza de trabajo del asalariado, por el capitalista.2

El sistema capitalista no es reductible a lo económico, ni a lo político ni a lo social ( nos dice Marx), este es un fenómeno integral en el que las relaciones sociales asumen la forma de relaciones entre propietarios y no propietarios de los medios de producción
Relación que se plantea, aparentemente, entre hombres libres e iguales. El móvil central el la producción, la apropiación y la acumulación de las riquezas.
¿Pero esta relación es igualitaria para ambos participantes?... Allí viene a ponerse de manifiesto el concepto de plusvalía, tema que me gustaría explayar en otra entrada, pero que resumiendo, hoy, aquí, es el tiempo de trabajo no remunerado, en resumidas cuentas, la ganancia del capitalista. He aquí una de las tantas desigualdades del sistema.

Estamos frente a una nueva etapa del mismo, tercera revolución industrial, la etapa de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ( NTIC), dominado por la telefonía, lo audiovisual y la tecnología. Paradójico en un mundo donde cada vez estamos menos comunicados, más excluidos.
Este sistema, esta fase, esta mutación del mismo, se nutre de la sectorización, de la exclusión, de la especialización del trabajo. La equidad y la igualdad son palabras que tambien excluye.

Es la era de la dominación de las finanzas internacionales sobre la economia local y global. Predominan los mercados, los intereses privados, esto fragiliza al asalariado ( ya ni mencionemos a los trabajadores que quedan excluisdos de esta clasificacion) generando nuevas tensiones entre sus componentes.

Por eso, nosotros, que aún podemos mantenernos, al menos, sobre uno de nuestros pies, en la cornisa del sistema, estamos a tiempo... tenemos las herramientas para generar al menos un pequeño cambio en todo esto, que se proyecte a futuro.
No nos quedemos con lo que siempre se nos ofrece, dejemos atrás el tabú de una mirada nueva, una nueva generación, una nueva ideología, que vea la luz, plantee y genere nuevas alternativas, tangibles y representativas para la sociedad en su conjunto.


Citas:
1.Galeano, Eduardo. “El sistema” en Días y Noches, de Amor y de Guerra. Pág. 154.Ed. Catálogos. Bs. As. 2006.
2.Plihon, Dominique. El Nuevo capitalismo. Ed. Siglo XXI. Bs. As. 2003.


Soporte bibliográfico:

Lifzyc, Sara y otros. “ el capitalismo” en Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado. Ed. Gran Aldea. Bs. As. 2002.

Galeano, Eduardo. Días y Noches, de Amor y de Guerras. Ed. Catálogos. Bs.As. 2006.

Harnecker, Marta. El Capital, conceptos fundamentales. Ed. Siglo XXI. México. 2002. 18 ° edición.

Plihon, Dominique. El Nuevo Capitalismo. Ed. Siglo XXI. Bs. As. 2003.

No hay comentarios: